CHI KUNG, EL PODER DE LA ENERGÍA
El caldero debe tener una base ancha y
estar colocado en posición vertical. Se infunde mercurio, como ingrediente
principal. El agua que se añade debe proceder de una fuente limpia. El fuego
que calienta los ingredientes debe estar a la temperatura correcta. El plomo,
producto de desecho, se evapora. Los ingredientes han de calentarse al fuego
durante 300 días. Si todo va bien, los ingredientes se purifican,
convirtiéndose en brillante oro verdadero, el cual se almacena en la parte
inferior del caldero para su uso posterior.(1)
Anónimo
El Chi Kung es un sistema de ejercicios
energéticos de origen chino. Son innumerables las versiones que se conocen de
estos sistemas. Según los expertos, pueden llegar a 5.000 las variantes
conocidas. El término se puede traducir como manejo de la energía.
Su origen es difícil de precisar por su
gran variedad de estilos y usos, pero forma parte de la mentalidad china y sus
ideas matrices, es decir, el Yin Yang, los Cinco Movimientos, el Tao, los Tres
Tesoros, que iremos desarrollando a lo largo de estas páginas.
Donde más se aprecia la presencia del Chi
Kung es en la Medicina China, en las Artes Marciales y en las escuelas de
Taoísmo, Confucionismo y Budismo. Estas cinco áreas son las principales fuentes
donde se pueden rastrear sus orígenes y características.
TAOÍSMO
La escuela taoísta adopta el Chi Kung con
el objeto último de alcanzar la inmortalidad (cheng-shien), mediante la
alquimia interna de los Tres Tesoros a fin de regresar a la fuente.
Para alcanzar este objetivo, según los
adeptos taoístas, se deben cultivar la salud y la longevidad como fundamento
para prácticas superiores. Por ello desarrollan un sistema coordinado llamado
Yang Sheng (cultivar la vida) que incluye dieta, hierbas, ejercicios, masaje,
así como una cuidadosa atención en la armonización de las actividades humanas
con los ritmos de la Naturaleza.
Lao Tsé escribió: vacía el corazón y llena
el abdomen; se puede entender esto como vaciar la mente y el corazón e inspirar
suave y profundamente para que se llene de energía el tan tien inferior. Esta
es una instrucción taoísta básica para el Chi Kung.
El clásico del elixir y El clásico de la
paz son dos textos sobre Chi Kung taoísta. A continuación presentamos un extracto
de El clásico de la paz: Tenemos un cuerpo, y este cuerpo es una unidad, la
unión de lo físico y lo espiritual. La forma en sí misma está muerta; es el
espíritu el que da la vida física. Cuando hay armonía entre lo físico y lo
espiritual, las condiciones son propicias; si esta armonía se altera, las
condiciones son perjudiciales; si no hay sustancia física, el espíritu se
marchita; si hay sustancia el espíritu florecerá. La armonía constante une lo
físico y lo espiritual. La enfermedad constante causa la separación de lo
físico y el espíritu.
CONFUCIONISMO
La escuela confucionista utilizó el Chi
Kung como una manera de purificar y controlar la mente y las emociones, de
manera que las personas se conviertan en mejores miembros de la sociedad.
Confucio decía: para cultivar el cuerpo,
primero debemos rectificar la mente, y Meng Tse escribió: para cultivar la
mente, antes debemos eliminar el deseo y cultivar la energía pura de la
Naturaleza.
El Chi Kung se convirtió con los
confucionistas en un método que permitía al individuo asumir su lugar en la
sociedad, cultivando las virtudes del equilibrio y la ecuanimidad.
Se concebía la sociedad como un
microcosmos del orden universal, y al aprender a obedecer sus leyes también se
aprendía a obedecer las leyes de la sociedad. Un estado mental pacífico y
ordenado se convierte en la base de una sociedad pacífica y ordenada.
BUDISMO
La escuela budista vivió una profunda
transformación con la llegada del monje Tamo (Bodhidharma) al templo de
Shaolín, que pronto se convirtió en el centro más famoso de las Artes Marciales
y de la Meditación, dando origen al budismo Shang y al Kung Fu. Así, el Chi
Kung se convirtió en la práctica medular del autodesarrollo físico y
espiritual.
A Tamo se le atribuyen dos breves libros,
que fueron conservados en secreto por los maestros de las Artes Marciales.
Estos dos clásicos conforman los pilares de toda escuela posterior del estilo
interno (nei chia) de Artes Marciales, y son probablemente los textos más
influyentes en toda la historia del Chi Kung.
El primero se llama Yi chin ching (Clásico
de la transformación de los tendones) y el segundo, más esotérico, se titula
Hsi sui ching (Clásico de la limpieza de la médula). Estos dos volúmenes
abarcan todo lo que hay de ejercicios de estiramientos y relajación básicos que
preparan el cuerpo para la Meditación, la práctica de las Artes Marciales y
prácticas más avanzadas de alquimia interna, que incluyen técnicas para
transformar la esencia en vitalidad espiritual.
En la escuela budista se desalentaba el
cultivo del poder personal a través del trabajo de la energía interna, por el
riesgo que hay de desviarse del sendero. Se cultivaba la respiración como punto
de concentración en estilo de meditación samatha (quietud) y vipassana
(penetración espiritual).
Estas restricciones se aplicaban sólo a
los monjes, los laicos observaban una fusión sincrética con el Taoísmo.
MEDICINA
Los indicios señalan que el Chi Kung
evolucionó en China como una forma preventiva y curativa del cuidado de la
salud, y es a mediados del siglo XX que el interés en las aplicaciones médicas
del Chi Kung se reavivó repentinamente.
Esta Escuela destaca la importancia del
ejercicio físico como medio para mantener el cuerpo tonificado, equilibrado, y
para estimular el libre flujo de la sangre y la energía a través de todo el
sistema. Sin embargo, el tipo de ejercicio es bastante diferente de la máxima
que dice: sin apremio no hay premio. El Chi Kung pone énfasis en los
movimientos suaves, lentos y rítmicos, sincronizados con una respiración
diafragmática profunda.
La escuela médica adoptó numerosas formas
de los ejercicios: el dao yin, el juego de los cinco animales, el baduan yin,
el tai chi chuan, masajes de acupresión, etc. Su particularidad es el poco uso
de la mente y la visualización, al modo como hacen los taoístas en los
ejercicios, aunque se reconoce la importancia de la tranquilidad y el
equilibrio emocional.
En el año 610 d.C., el profesor imperial
de medicina Chao Yuan Fang editó el primer libro chino especializado en
patología, en 50 volúmenes. Registra 1270 tipos diferentes de enfermedades,
explicando los síntomas, las causas y los principios terapéuticos de cada una.
El rasgo extraordinario es que sólo prescribe como remedio la práctica de 400 tipos
de ejercicios Chi Kung según sea la enfermedad. Otro médico erudito fue Sun Si
Miao, famoso por haber expuesto la terapia Chi Kung de los seis sonidos
curativos.
Básicamente, hay dos tipos de Chi Kung
médico: preventivo y curativo. En este último existe también la modalidad de
trasmitir energía curativa del maestro sanador al paciente, conocido en chino
como fa-shi. Esta técnica actualmente es estudiada por los científicos chinos
para tratar enfermedades terminales, severas y degenerativas.
ARTE MARCIAL
Después de que Tamo enseñó a los monjes
chinos a integrar el ejercicio físico en sus prácticas de meditación, y a los
artistas marciales cómo potenciar sus destrezas físicas con el cultivo del
espíritu, las Escuelas marciales y de meditación del Chi Kung construyeron sus
prácticas sobre la idea del elixir interno (nei dan) de la energía como piedra
angular del poder físico y de la lucidez espiritual.
Desde los tiempos de Tamo, las artes
marciales han seguido el camino de la práctica de la energía interna y han
utilizado lo espiritual para manejar la energía, y la energía para cultivar las
destrezas marciales.
La Escuela Marcial tomó prestadas ciertas
técnicas de la Escuela Médica del Chi Kung. Por ejemplo, los meridianos y los
puntos vitales del sistema de energía humano fueron estudiados cuidadosamente
para aprender cómo la energía se desplaza por el cuerpo, y se desarrollaron
técnicas específicas de lucha para incapacitar a un rival con el simple hecho
de golpear uno o más puntos específicos, de forma que el cuerpo se paraliza
inmediatamente.
El Kung Fu contaba con 72 artes
especializadas, entre ellas; campana de oro, palma de hierro, correr sin hollar
la hierba, 18 monjes, que incorporaban ejercicios de Chi Kung en su
entrenamiento.
FORMAS DE CHI KUNG
Ha habido diversas formas de clasificar
estos ejercicios: una es la que acabamos de mencionar; otra es dividirlo en
jing gung, o prácticas estáticas, y dung gung, o prácticas en movimiento,
también como la forma yin y yang del Chi Kung.
Las formas en movimiento, suelen definirse
como aquellas que implican movimientos externos del cuerpo mediados por una
quietud interna de la mente. Los principios básicos son rou, la ductilidad;
mou, la lentitud, y ho, la suavidad. Su propósito es mantener las partes activas
del cuerpo sueltas y flexibles con el fin de estimular la circulación sanguínea
y la energía a través del sistema. Todo se resume en la frase buscar la quietud
dentro del movimiento.
Las formas estáticas están definidas por
la quietud externa del cuerpo, combinada con el movimiento interno de la
energía, o cómo buscar el movimiento en la quietud. El propósito es mantener la
mente totalmente sincronizada con la respiración.
Desde que Tamo reunió las tradiciones
marcial y meditativa del Chi Kung, el movimiento y la quietud han compartido el
mismo rango de importancia.
EQUILIBRIO EN EL CHI
KUNG
Los sistemas de Chi Kung también se pueden
clasificar según la parte del sistema humano al que aportan equilibrio.
-El equilibrio del cuerpo (tiao chen). En
estos Chi Kung el equilibrio se alcanza mediante ejercicios y relajación. A
medida que el cuerpo se relaja, el sistema nervioso autónomo se activa,
equilibrando también el sistema endocrino y estimulando los mecanismos
curativos del cuerpo.
-El equilibrio de la respiración (tiao
shi). Al equilibrar la respiración mediante movimientos rítmicos del diafragma,
llamada respiración de compresión o de las fosas nasales alternadas, se
equilibra también el sistema energético, el emocional, se armonizan las 5 energías
elementales de los órganos, se equilibra la polaridad yin yang, se estimula la
circulación de la energía por los meridianos y se sincroniza el campo
energético del hombre con el de la Naturaleza.
-El equilibrio de la mente (tiao shen).
Supone controlar las funciones cerebrales posnatales de la mente humana
adquirida, de manera que puedan manifestarse los poderes prenatales del
espíritu primordial.
La clave para dirigir la atención de la
mente es la facultad del espíritu primordial conocida como yi (voluntad). Es el
agente que nos permite ejercitar el control volitivo sobre nuestro cuerpo,
respiración y mente.
Todas estas variedades de estilos, formas
y escuelas se reducen básicamente a tres categorías de la práctica del Chi
Kung: medicina, meditación y arte marcial. El denominador común es el chi, la
energía, que, como diría Lao Tse, carece de sonido, carece de sustancia, de
nada depende, es inmutable, omnipresente, implacable. Podemos pensar en ella
como la madre de todas las cosas bajo el cielo.
EL CHI KUNG Y LOS TRES
TESOROS
El Chi Kung está inmerso en las
concepciones que conforman la mentalidad china. Una de estas concepciones es el
San Bao, los Tres Tesoros, que son shen, chi y jiang, (espíritu primordial,
energía y esencia), como réplica microcósmica del universo macrocósmico
compuesto por los tres poderes, tien, rem y ti, (Cielo, Humanidad y
Tierra).
El Cielo es la fuente del espíritu
primordial y de la conciencia universal, esencialmente abierto y vacío,
naturalmente radiante y claro. Brinda al espíritu humano (shen), la primordial
virtud del Tao, que potencia la mente humana con la capacidad de realizar la
conciencia primordial pura, conocida como Iluminación en el Budismo y como
inmortalidad en la tradición taoísta.
Afirma el clásico de la medicina interna
del Emperador Amarillo que el cielo fue creado por la acumulación de
yang.
La Tierra se refiere al mundo material, la
fuente de las fuerzas naturales, las cinco energías elementales y el escenario
donde se producen las transformaciones cíclicas.
La Tierra expresa su poder en la vida
humana a través de los instintos básicos de la supervivencia y de los impulsos
primarios de la procreación y propagación de las especies conocidas como el
jiang o la esencia.
La Humanidad o rem es específicamente el
sabio, el santo, el soberano, que a diferencia del hombre común resume en sí lo
mejor del cielo y de la tierra, equilibrando y sirviendo de puente y emisario
de las bondades de ambos.
Para lograr esto, el hombre debe hacer en
sí mismo lo que hará en la Naturaleza, es decir, armonizar el Shen (espíritu),
equivalente al cielo, con el Jiang (esencia), equivalente a la tierra, y lo que
relaciona a ambos, que es el Chi (respiración, energía), equivalente al
Rem-Humanidad en cuanto a función.
TIEN SHEN
REM CHI
TI JIANG
Así llegamos a los Tres Tesoros que son el
vínculo triangular que conecta a todos los seres humanos con el poder y
sabiduría infinita del Universo, y comprende los componentes básicos de la
Escuela del Chi Kung de la Alquimia interior, nei gung (trabajo interno).
En el Clásico de Wen Tse de hace 2.000
años se señala que el cuerpo es el templo de la vida. La energía es la fuerza
de la vida. El espíritu es el gobernante de la vida. Si uno de ellos se
desequilibra, los tres resultan dañados.
Antes del nacimiento, los Tres Tesoros
están agrupados en una unidad sin fisura, conocido como su aspecto prenatal.
Esta especie de semilla empieza a brotar en el momento mismo de la concepción,
diferenciándose del resto del Universo como una gota de agua que se desprende
de una ola en el océano. Al nacer, los Tres Tesoros se separan en tres
manifestaciones postnatales, la esencia en el cuerpo, la energía en la
respiración y el espíritu en la mente, mientras sus raíces prenatales se conservan
en una profunda reserva como esencia, jiang; energía, chi, y espíritu
primordial, Shen. Revisaremos la relación pre y postnatal de los Tres
Tesoros:
Jiang, o esencia prenatal, es la fuerza
creativa primordial del Universo, de la que el hombre recibe una medida a
partir de la fusión del esperma y el óvulo, y se almacena en las glándulas
sexuales y suprarrenales.
Su condición postnatal es el cuerpo, como
esencia nutritiva y material de los alimentos, el agua y el aire. Sus formas
más importantes son los fluidos corporales vitales, como la sangre, las
hormonas, los neurotransmisores, el fluido cerebro-espinal, etc. El lugar que
corresponde a la esencia postnatal es el tan tien inferior.
El chi en su condición prenatal es el
poder primordial del Universo, su naturaleza es la constante actividad y la
perpetua transformación, y se asocia estrechamente con la esencia
prenatal.
La energía postnatal se refiere a las 5
energías elementales de los sistemas de los órganos vitales: la respiración, el
habla, el movimiento corporal y el metabolismo, además de la energía emocional.
Esta energía está centrada en el tan tien medio, y se puede controlar mediante
métodos equilibrados de respiración Chi Kung.
El shen o el Espíritu primordial, en su
condición prenatal, es la mente del Tao, que está presente en todo el Universo
y dota a todo ser sensible con la luz original de la conciencia. Permanece
profundamente oculto como una perla preciosa en la concha temporal de la mente
humana, su condición postnatal.
Es como un nómada intranquilo que va de un
lapso vital a otro, alojándose en este cuerpo y después moviéndose a otro sin
que jamás le reconozcan sus anfitriones pasajeros, hasta un día en la vida del
hombre en que su mente terrenal despierta a la sutil presencia del espíritu
primordial y la libera de las ilusiones. Este aspecto de la mente humana es su
condición prenatal e inmortal, y reconocerlo significa superar el miedo a la
muerte y encontrar la paz interior, fin último del Chi Kung espiritual. El
espíritu postnatal reside en el tan tien superior.
El objetivo espiritual del Chi Kung o
Alquimia interna (nei-gung) es cultivar los Tres Tesoros, con los que logran
salud y longevidad, condiciones necesarias para alcanzar la inmortalidad.
EL TRABAJO DE LA
ENERGÍA
Aquí también nos acompaña la polaridad wai-gung, nei-gung (trabajo
externo e interno).
El trabajo externo incluye los movimientos rítmicos y las posturas
equilibradas del cuerpo, diseñadas para dirigir y fortalecer la energía
conducida por los meridianos o canales.
Lo que no se ve, pero que los practicantes sienten, son los aspectos
internos, denominados con toda propiedad Alquimia interior.
En la práctica, sólo el objetivo y propósito puesto en esta disciplina
distingue si el camino es interno o externo.
El Maestro taoísta Chao Pi-Chen, escribió: en el campo del elixir
inferior (tan tien inferior), por debajo del ombligo, es donde la fuerza
generativa (esencia) se sublima en vitalidad (energía); el campo medio del
elixir (tan tien medio), en el plexo solar, es donde se sublima la vitalidad en
espíritu; en el campo superior del elixir (tan tien superior), en el cerebro,
es donde el espíritu se sublima para encumbrarse hacia el espacio.
La fuerza generativa (esencia) se transforma en vitalidad (energía)
cuando el cuerpo esta quieto; la vitalidad se convierte en espíritu cuando el
corazón está sereno; y el espíritu vuelve al vacío debido a la mente o
pensamiento inmutable.
Éste es el fundamento del Chi Kung. Mediante la respiración, su
ejercicio y dominio iniciamos el cultivo de los Tres Tesoros. Pero no podemos
aislar o excluir la totalidad.
Además de este aspecto trino y de la dualidad, la Unidad, el Todo
coherente, es muy importante.
La práctica del Chi Kung involucra toda la personalidad, la postura, el
cuerpo, la respiración, el ritmo energético; la actitud que se describe como la
sonrisa interior, su aspecto emocional y, con la concentración y visualización,
la parte mental.
Hay dos ciclos que produce la práctica y se conocen como el ciclo de
nutrición y el de control. El ciclo de nutrición es el ciclo yin (yin inferior
nutre al yang), y el ciclo de control es el yang (yang superior controla el
yin).
Mediante la respiración, la esencia vital de las hormonas, en especial
las secreciones sexuales, se transforman en energía. Esta energía es impulsada
hasta el tan tien superior, donde se transforma y refina en energía espiritual.
Pero para lograrlo se necesita concentrar la mente y armonizar la respiración.
Al lograr esto se alcanza un equilibrio adecuado de la esencia (hormonal,
neurotransmisores, etc.) que nutrirá a la energía.
Es todo a la vez, pues el ciclo de nutrición y control son continuos, y
se incrementan hasta alcanzar el máximo refinamiento, que es la condición para
restaurar la unidad primordial de los Tres Tesoros y devolverlos a la fuente
universal, la inmortalidad, como una gota de agua que se desliza al brillante
mar.
Estas notas resumidas sobre el Chi Kung darán al practicante los
fundamentos de la respiración y el contexto y alcance de estos ejercicios, que
van desde el fortalecimiento físico, hasta el desarrollo de los niveles
energéticos y su relación con la meditación en las Artes Marciales.
Quedarían por desarrollar en detalle los aspectos fisiológicos, de los
cuales ya hay muchos estudios, la dinámica del chi a través de los meridianos,
basado en la teoría de la Acupuntura y lo relacionado con la concentración,
visualización y la meditación.